Epilogo

Un tema previo
Hoy es 11-S. Hace ya ocho años.
Ese día tenia fiesta, en Catalunya se celebra la perdida de todos los derechos como nación a manos de un Borbón, una celebración como otra.
Viva en Sant Joan Despi, donde crecí, ciudad casi mitológica en el acervo de los que ya no residimos entre sus milenarios muros.
Quiero recordar y para resumir, que en momento dado puse la tele, vi al segundo avión estrellarse. Pensé que vaya mierda de película, si he visto los hilos que sujetaban el avión, de pronto repiten la imagen y aparece Matías Prats.
Hay cosas de ese día que recuerdo con cierta claridad, algunas están en una confusa neblina, unas pocas las he querido olvidar y otras las tengo mitificadas.
Y las cosas mitificadas bien mitificadas están.
Para terminar los capítulos dedicados al cataclismo mensual, toca endoscopia.
Las profundidades de mi wáter ya no son anónimas, sus secretos
fueron revelados .
No fue agradable de ver y menos cuando de los pisos superiores se escucho como la cascada de agua y mierda bajaba desbocada por el bajante del edificio.
Primeros se vio pasar agua y a los pocos segundos toda una masa informe de color marrón clarito y un buen trozo de papel.
Desde ahora me costara mirar a los ojos a los vecinos.
Al final los problemas son:
La peor es que algún obrero despistado tiro por las cañería cemento , parecen una cadena montañosa
Y lo que tiene fácil solución es que algún adorable vecino usa unas toallitas y unas esponjas de un uso que tiran al wáter
Entre el cemento, las toallitas y las putas esponjas, no hay mierda que pase.
Teniendo claro el problema esperamos una pronta solución.

...Lo del mal ajeno

Ayer se soluciono el tema del atasco.
Esta mañana con alegría inusitada he hecho un uso desmesurado del wáter, como un niño que estrena bicicleta, dando lo mejor de mí mismo.
Podría decirse que ha sido casi obsceno.
Al apretar el botón para que el agua se lleve, quien sabe dónde, a una parte de mi ser, me he llevado un pequeño susto al no escuchar el sonido que esperaba y notar como el tema no terminaba de descender por el agujero negro de la taza del wáter
Al final ha pasado.
Doce segundos después he escuchado al vecino de abajo, cargarse en los muertos de las tuberías.
Prestando mas atención he creído entender que esa parte de mi que había despedido hace unos segundos, ha desembarcado en su cuarto de baño vía bañera.
Lo de ponerme en lugar de otro nunca ha sido mi fuerte, pero he intentado poner me en lugar de mi cagada y decirle al vecino, que aunque no tengo las soluciones a sus problemas, hago compañía.
Al final he optado por tomarme un café, esperar a que recoja todo el agua y lo que no es agua , del suelo y por fin volver a tirar de la cadena.
No hay nada como salir de casa por la mañana con una sonrisa

CONVERSACIONES CON EL SEÑOR MOJON

Hace ya unos meses que no escribía nada, tampoco tenía nada que decir.
Pero anoche, a eso de las 20.30, llego el pequeño desastre mensual.
Y este mes ha sido… el bajante del wáter embozado, apasionante.
Pasadas dos horas quitando agua y lo que no era agua del suelo , no sé por qué, me di cuenta después de tres meses que ya tenía cuarenta años.
Mirando la mierda del vecino de quinto, el titanic de las deposiciones, por cierto creo que abusa de la fibra, paso por mi mente el hecho del que el tiempo huye de nosotros.
Pare un par de segundos, esperando que el mojón flotante, como una zarza ardiente cualquiera, me diera la solución al dilema de la edad.
¿Tengo un hijo, me compro una moto, me quito la perilla, pádel o tenis?
Pero solo se balanceaba, como una hoja mecida por el viento, entre los muebles.
Su indiferencia me hizo sentirme más cerca de ella. Recordé eso de “Me gustas cuando callas…”
Como esta controversia es de difícil pacificación, mejor dedicarse a otros menesteres
Todavía no ha llegado la cuba para desatascar el tema, pero me siento mejor al ver que mi piso es la Venecia de Villajoyosa.